Ella languidece, su tiempo está por culminar; no obstante le deja encomendada una misión a su cuidadora, la persona en quien más confía, su única compañía.
Antes del suceso, le confiesa una profecía para después demostrarle la magnífica y especial grandeza que esconde su persona. El secreto quedará guardado celosamente en su memoria hasta su regreso.
